Presentamos el caso de un paciente masculino de 46 años con antecedente de tumor intracraneal previamente tratado, quien consultó por deterioro neurológico progresivo caracterizado por cefalea intensa, inestabilidad para la marcha, náuseas y episodios de vómito, síntomas sugestivos de hipertensión intracraneal. Debido al antecedente oncológico y empeoramiento clínico, se realizó tomografía cerebral contrastada para evaluación urgente.
La tomografía evidenció una lesión tumoral intraaxial localizada en la fosa posterior, centrada en el vermis cerebeloso y con discreta extensión hacia el hemisferio cerebeloso inferior derecho. La lesión medía aproximadamente 38 × 33 × 37 mm, con volumen estimado de 24 cc, demostrando importante efecto de masa sobre las estructuras vecinas. Uno de los hallazgos más relevantes fue la oclusión completa del cuarto ventrículo y el colapso del acueducto de Silvio, condicionando hidrocefalia obstructiva supratentorial con dilatación significativa de los ventrículos laterales y del tercer ventrículo. Además, se observó hipodensidad periventricular sugestiva de migración transependimaria de líquido cefalorraquídeo, hallazgo clásico de hipertensión intraventricular.
Otro hallazgo crítico fue el descenso de la amígdala cerebelosa izquierda aproximadamente 6 mm por debajo de la línea de McRae, compatible con herniación tonsilar secundaria al efecto expansivo tumoral. Asimismo, el estudio mostró leve compresión del tallo cerebral y alteración de densidad en el hemisferio cerebeloso izquierdo, compatible con edema vasogénico o cambios isquémicos asociados.
Por las características tomográficas y la localización anatómica, se consideraron como principales diagnósticos diferenciales un tumor de alto grado de la fosa posterior, incluyendo meduloblastoma y glioblastoma. Sin embargo, dado el antecedente de glioblastoma supratentorial previamente descrito, se planteó como primera posibilidad diagnóstica una lesión metastásica secundaria.
De manera adicional, se identificó un área de hipodensidad córtico-subcortical en la región frontal inferior posterior izquierda, con compromiso del opérculo frontal y la región insular anterior, compatible con secuela de evento vascular isquémico crónico relacionado con tratamiento tumoral previo. No se observaron hemorragias intracraneales ni colecciones extraaxiales.
Este caso representa una emergencia neuroquirúrgica debido al riesgo de deterioro neurológico acelerado asociado a hidrocefalia obstructiva y herniación tonsilar. La tomografía cerebral contrastada desempeña un papel fundamental en la detección rápida de lesiones expansivas intracraneales, permitiendo valorar el grado de obstrucción ventricular, el compromiso del tallo cerebral y la presencia de signos de hipertensión intracraneal. La resonancia magnética contrastada continúa siendo el estudio ideal para caracterización tisular, evaluación de extensión tumoral y planificación terapéutica.
